La dedicación a varias disciplinas
Fue filósofo, poeta, músico y filólogo. Escribió sobre temas tan diversos como el arte, la filología, la música, la historia, la religión, la ciencia o la tragedia.
Sus proyectos personales
Su proyecto personal fue analizar la cultura, la religión y la filosofía occidental de su tiempo, la segunda parte del siglo XIX.
Las dificultades
Su padre murió cuando tenía 5 años, y su hermano menor cuando tenía 6. Abandonó los estudios de Teología. Sus primeras publicaciones fueron duramente criticadas. Con 21 años visitó un prostíbulo en el que contrajo la sífilis, y con 23 tuvo un accidente ecuestre que lo excluyó del servicio militar (aunque también le permitió dedicarse al estudio). Tuvo conflictos con su hermana. Renunció a su ciudadanía alemana, manteniéndose el resto de su vida como oficialmente apátrida. Pasó un mes como sanitario en el bando prusiano en la Guerra Franco-Prusiana, una experiencia en la que contrajo la difteria y la disentería, enfermedades que mermarían su salud durante el resto de su vida. Desde joven, tuvo problemas como debilidad generalizada, carencia visual que rozaba la ceguera, fuertes migrañas y violentos ataques estomacales. Al final de su vida, tuvo problemas de demencia.
Virtudes, méritos y logros
De él se ha dicho que no fueron tanto los temas que trató, sino el estilo y la sutileza con los que los trató, lo que le diferenció. Introdujo como ningún otro filósofo una cosmovisión que reorganizó el pensamiento de su tiempo y el posterior, influyendo de forma notoria en otros filósofos, en el pensamiento mundial y en la cultura occidental.
Desarrolló la metodología conocida como genealogía de los conceptos, una técnica que estudia el origen de las creencias mostrando historias alternativas y subversivas de su desarrollo. Aunque le influyó mucho Schopenhauer, no siguió sus ideas de forma dogmática y también se separó de su pensamiento e incluso llegó a criticarle. Tuvo amistad con personajes notables como el músico Wagner o el historiador Jacob Burckhardt (aunque de Wagner terminó distanciado por diferencias filosóficas, musicales y religiosas, así como por el chovinismo y el antisemitismo del músico).
Escribió su primer tratado filosófico cuando tenía 12 años. Encontró tiempo para la escritura de poemas y de composiciones musicales, disciplinas en las que además destacó. Se convirtió en el profesor más joven de la Universidad de Basilea. La Universidad de Leipzig le concedió el doctorado sin disertación ni examen por la calidad de sus investigaciones (por ejemplo, en Filología descubrió que la métrica poética antigua dependía de la duración de las sílabas y no de la acentuación como la moderna).