La dedicación a varias disciplinas
Fue físico, matemático, diplomático, profesor y conferenciante. También tocaba el violín (su madre le transmitió la pasión por la música y le daba clases de ese instrumento). Trabajó 7 años en la Oficina Federal de la Propiedad Intelectual de Suiza.
Sus proyectos personales
Su proyecto personal principal reformular la Física Teórica que existía en su época, aportando conceptos y teorías novedosas que cambiaron esa disciplina y que sentaron las bases de nuevas disciplinas, como la Cosmología, la Física Estadística o la Mecánica Cuántica. Consiguió formular la Teoría de la Relatividad, que resolvió la incompatibilidad entre la mecánica de Isaac Newton y el electromagnetismo, con el fin de explicar el movimiento de los cuerpos en ausencia de fuerzas gravitatorias. Además, estudió y trabajó conceptos y ámbitos como el efecto fotoeléctrico, el movimiento browniano, la equivalencia masa-energía, la teoría de campo unificada, etc.
Las dificultades
Desde muy pequeño, tuvo dificultades para expresarse; no comenzó a hablar hasta la edad de 3 años y se llegó a pensar que podía tener alguna discapacidad que le provocara problemas en el futuro. Fue un niño solitario, que solía evitar la compañía de otros niños. Cuando él tenía 9 años, una iniciativa emprendedora de su padre y de su tío fracasó, en lo que fue una experiencia traumática para toda la familia. En el colegio, no se le daban bien las asignaturas de idiomas, y ya en el instituto, tuvo polémicas con algunos profesores y uno de ellos dijo de él que “nunca conseguiría nada en la vida”. No terminó esa educación secundaria, ya que él mismo la abandonó para poder reunirse con sus padres, que se habían mudado a otra ciudad. Cuando trató de ingresar en la enseñanza superior, una calificación deficiente en una asignatura de letras hizo que suspendiese la prueba de acceso, aunque finalmente terminó siendo admitido por sus excelentes calificaciones en ciencias. Cuando ya tuvo el diploma de profesor de Física y de Matemáticas, inicialmente no pudo encontrar trabajo en ninguna universidad. Renunció a la nacionalidad alemanda con el fin de evitar el servicio militar. Sus padres se opusieron a su primer matrimonio, y se separó después de 16 años. Sus teorías fueron atacadas por periódicos conservadores, e incluso había conferencias-espectáculo en las que se trataba de parodiar lo disparatada que era la teoría especial de la relatividad. Fue víctima de las expresiones de odio hacia los judíos propios de la Alemana nazi. Al final de su vida trabajó en un proyecto, el de integrar en una misma teoría las cuatro fuerzas fundamentales, que no pudo terminar.
Virtudes, méritos y logros
Desde pequeño se sintió atraído por la ciencia (las asignaturas de ciencias naturales le fascinaban) y por la tecnología (sintió admiración por los experimentos e inventos de su tío). Accedió a la obra de autores como Kant, K. Marx, Hume o Spinoza, entre otros.
Obtuvo el doctorado, ganó el Premio Nobel de Física en 1921, fue miembro de la Academia Prusiana de Ciencias y dirigió la sección de Física del Instituto Kaiser Wilhelm de Física.
Abogó por el pacifismo, el internacionalismo y el federalismo mundial, tuvo una fuerte devoción por la libertad individual y la libertad de expresión, y rechazaba la autoridad y el estado. Sentía desprecio por la violencia, la agresión y la injusticia. Participó en el proyecto atómico con la intención de “impedir que los enemigos de la humanidad obtuvieran la bomba atómica antes”. Abogó parcialmente por la causa sionista, con una propuesta de estado binacional en el que judíos y palestinos tuvieran los mismos derechos.
Al final de su vida, rechazó una cirugía que podría haber prolongado su vida alegando que “es de mal gusto prolongarla artificialmente”. Su cerebro fue conservado y ha sido objeto de estudio.